Salimos por el eje ambiental para tomar la vía a Choachí (1900 mts snm,gentilicio: Chiguanos, clima promedio 20°C) y Fómeque que era nuestro destino para pasar el día y regresar al día siguiente, por esa vía se llega al cerro del Guadalupe el otro cerro titular de Bogotá.
Una vía secundaria en buenas condiciones durante los 42 km de recorrido, en el trayecto varios ciclistas en ruta, había viajado en la antigua Nigra con Adrianes, se sube hasta el Páramo de Cruz Verde y Moniya conoció a Ernesto Pérez y su familia de frailejones, una vista espectacular de la ciudad y luego de la zona de reserva forestal, con un clima frio agradable, en algunos tramos con neblina baja que nos obliga a usar las estacionarias como medida de precaución. Varios puestos de venta de quesos y arepas cundiboyacenses. Un recorrido delicioso.
Al ingresar al municipio se nota que lo hacemos, Moniya comenta que siempre ocurre lo mismo: vías en mal estado, vehículos mal estacionados y falta de control para un día domingo donde varios visitantes vienen a disfrutar de la gastronomía local, las ferias en la plaza principal y el mirador desde donde se observa Fómeque, donde no pudimos llegar por caída de la bancada de la vía y comentarios de lugareños que nos desanimaron por la dificultad.
Almorzamos frente al parque principal una deliciosa y económica picada de carnes con sopa de mondongo, varios locales con venta de amasijos, y luego a buscar hospedaje en el hotel El Colonial, que es una inmensa casa antigua con un patio donde hay varias alcobas básicas y confortables.
Visitamos el mirador que queda detrás de la imagen de la Virgen de la Medalla Milagrosa, encontramos donde jugar ping pong en el restaurante Monte Luna donde comimos pan de maíz y pandebono con tinto, el propietario nos invitó a la terraza donde pudimos observar las montañas de la Provincia de Oriente que rodean el municipio, como suele ocurrir las historias transcurren con lo que pudo ser y no fue: las carretera para conectar esta parte de Cundinamarca con la vía al Llano.
La Iglesia de San Miguel es hermosa, con varias esculturas de santos entre ellos el Señor Caído, la Virgen Morena y el Señor de Buga, había una gran imagen del Sagrado Corazón de Jesús que estaba en su celebración, hay una Virgen sentada que yo denominé la “Virgen del cansancio” y Moniya me aclaró que es la Virgen de Coromoto (Venezuela). En la misa de la noche asistieron cientos de personas.
La noche fue acogedora, cerca al hotel una deliciosa pizza vegetariana para la cena y organizarnos para regresar al día siguiente a Bogotá.
Calificación del municipio (Moniya es la calificadora): 7 / 10, mala nota para las vías y los vehículos que dejan en la calle pese a que hay varios parqueaderos.











